Entrada triunfal

Entrada triunfal. Lápiz 50x70 cm. 2024

JOSÉ MANUEL LÓPEZ BLAY

Mi abuelo José era esquilador. Lo recuerdo sentado en una silla de enea frente a la chimenea, con sus manos sarmentosas, liando cigarrillos de tabaco picado, ayudado de una máquina ingeniosa. Había trabajado algún tiempo en el Hostalejo, así que, cuando aquella mañana de julio de 1980 fui a su casa a decirle que me habían destinado de maestro a Jérica, se alegró mucho. «Buena gente». 

Era parco en gestos y palabras, pero creo que se emocionó.

Me habían comprado un Citroën 2CV6 rojo, que bauticé Trosty, y con él aparecí a principios de septiembre en aquella escuela que había construido Regiones Devastadas junto a la antigua iglesia del Socós. Con un dos caballos y bigote. Supe después que me llamaban McCloud. Fue el primer mote de los que tuve mientras ejercí.

Iba a ser mi primer curso completo, después de estar un par de meses en Burriana cuando vine de hacer la mili en Ceuta, tras año y medio perdiendo el tiempo y haciendo malas sangres.

Yo había estudiado la especialidad de Ciencias Humanas, pero en aquellos años las escuelas se regían por un sistema cuartelario. Al último que llegaba le tocaba lo que nadie quería o se había quedado sin cubrir. Y yo era el último. Me asignaron la tutoría de séptimo, en la que daba Matemáticas. También daba Ciencias Naturales en sexto. 

Recuerdo como si fuera hoy mismo mi entrada triunfal el primer día de clase. Cuando abrí la puerta me encontré a treinta y tantos chicos y chicas, diez años más jóvenes que yo, que me miraban como si hubieran visto aparecer un pingüino al abrirse la puerta del ascensor.

Yo iba cargado hasta arriba, con aquellos libros Consultor de Santillana, como si fuera un porteador en la jungla al servicio del doctor Livingstone. Debí de tropezar con la pata de una silla o me tropecé yo mismo, lo cierto es que acabé en el suelo, con la ristra de libros esparcidos por la clase, en medio de un barullo contenido.

Fue una manera espectacular de empezar el que sería uno de los años que más he recordado durante los 38 que estuve dando clase.

Scroll to Top