La pansera

Técnica mixta. 80x150 cm. 2024

MARÍA PANS AUCEJO

María Monterde Torres, la Pansera. Realmente su apodo era la Julva, pero al casarse con el Pansero, adoptó su mote. Mujer adelantada a los tiempos. Su cara lo revelaba todo. Siempre tenía una sonrisa y unas palabras de consuelo para quienes la necesitaban. Su casa siempre estaba abierta, y en su mesa siempre había un lugar para todo el que viniera sin avisar. Junto con su marido, crearon la primera rondalla de baile que hubo en Jérica.  Quienes los conocieron dicen que fueron unos grandes bailadores. Supieron transmitir a sus hijos y nietas el interés por la jota y hasta consiguieron que bailaran. A María Monterde no le gustaban los enfados ni las peleas. Quiso a su nuera tanto como a su hija. Le encantaba ver a sus nietas haciendo arrumacos con sus novios. Todo lo contrario que a su hijo Salvador, pero así ella era feliz. Aunque su marido la hacía muy feliz, allí estaba su suegra para montar gresca. Pero a ella no le importaba. Estando embarazada de su último hijo, a la hora de guardar las gallinas en el corral, se le escapó una. Su suegra le dijo, que de la gallina que se había escapado, le iba a hacer el caldo cuando pariera. Ella nunca rechistó. Es más, la cuidaba y limpiaba sus miserias en tiempos de guerra. María Monterde, una anciana adorable, que fue querida por todos cuantos la conocieron. Siempre la tendremos presente.

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